En el mundo de la dermocosmética, pocos ingredientes han alcanzado el estatus de superestrella como la niacinamida.
Es el equivalente a un "comodín" en el mundo del cuidado de la piel: es versátil, efectiva y bien tolerada.
Un ingrediente multitarea capaz de abordar problemas como el envejecimiento, la hiperpigmentación, el acné y la deshidratación.
Puede ser usado en todo tipo de pieles, incluidas las sensibles, y sus beneficios están respaldados por numerosos estudios científicos. Además, se integra fácilmente en diferentes formulaciones, desde serums, cremas, hasta limpiadores y tónicos.